Radiografía de la economía mundial. Quo Vadis world?

La crisis actual evidencia una durada y una profundidad del ajuste sin precedentes. Efectivamente, 2012 fue un año tan difícil como se había pronosticado. Las tensiones financieras derivadas del contagio de la crisis de deuda alcanzaron niveles históricos. Además, los procesos de consolidación fiscal a los cuales están sometidos los países periféricos de Europa han lastrado su crecimiento económico e indirectamente el de las economías centrales. No obstante, la relativa calma que aportó el anuncio de la OMT por parte del Banco Central Europeo y los resultados de las reformas estructurales que protagoniza la región hacen prever un escenario más optimista para 2013 y los años posteriores. Estados Unidos, por su parte, sigue su moderada recuperación mientras afronta importantes decisiones políticas que pueden tener importantes consecuencias sobre su economía, en particular, pero también en el resto del mundo. El incremento del techo de deuda para el próximo mayo y el diseño de un plan creíble de consolidación fiscal a medio plazo son los retos que tiene que afrontar este año. La estabilidad en sus mercados, la recuperación y su credibilidad internacional están en juego. Finalmente, los mercados emergentes seguirán marcando el ritmo del crecimiento mundial constatando que el siglo XXI será el siglo de los emergentes. Si bien en países como China se ha conseguido detener el hardlanding, sus crecimientos se han alejado definitivamente de los dos dígitos. Su gobierno prioriza así unas tasas sostenibles para no revivir problemas pasados como la inflación o la incertidumbre en el sistema bancario. En efecto, el año de transición que se prevé para 2013 sólo lo será en el caso que las reformas y medidas políticas programadas no se desvíen del rumbo previsto.
Siguiendo con la tendencia creciente desde 2012, el crecimiento mundial se espera que se sitúe alrededor del 3,5%. Mientras EEUU se espera que crezca a un ritmo moderado, las divergencias en la Eurozona seguirán presentes, e incluso las dos potencias centrales van a tener crecimientos muy cercanos a cero.
Por lo que refiere a la Eurozona, aunque se han reducido los riesgos financieros que tocaron máximos a mediados del ejercicio pasado, no se espera una transmisión inmediata a la economía real para 2013. En efecto, la actividad económica seguirá estancada en 2013. Los anuncios de la OMT por parte del BCE y los avances en materia de una mayor integración bancaria y fiscal han relajado los diferenciales periféricos y han favorecido la reapertura de los mercados de capitales a estas economías. No obstante, la conclusión es clara, se necesita más Europa y mayor rapidez en afrontar una homogenización en los terrenos normativo, financiero y fiscal para poder afrontar los retos del s.XXI.
EEUU, por su parte, sigue a la cabeza de la recuperación de los países desarrollados fijando una previsión del crecimiento para 2013 del 2,0% del PIB. Aún así, varias son las debilidades que amenazan dicha recuperación. Los desequilibrios presupuestarios son algunos de estos riesgos con el secuestro fiscal ya activado y en el horizonte próximo la ampliación del techo de deuda ya prorrogada. Sin embargo, aunque se logre esta prolongación del techo de deuda, se deben preguntar cómo afrontará el pago de una deuda que sigue incrementándose y se sitúa por encima del 100% del PIB.
Referente a los países emergentes, el crecimiento económico puede volver a tasas cercanas al 5,5%. Esta tendencia podría sostenerse en el tiempo debido al mayor margen de maniobra con el que cuentan las autoridades monetarias de estos países. Mercados como China han conseguido un robusto crecimiento y se espera que se anote algo más del 8,0% en 2013. Sin embargo, China los fuertes crecimientos de los últimos años debe afrontar 4 grandes retos: el primero, debe paliar las graves condiciones de trabajo laboral que padecen la gran mayoría de la población; el segundo, China debe afrontar en los próximos años las mismas reglas de juego que le piden muchos países del exterior: la revaluación de su divisa; el tercero, la gran desigualdad interregional que padece el país y su envejecida población; y el cuarto, es si el gabinete político seguirá dando libertinaje a su régimen tan limitado en libertad de expresión. Será capaz de proseguir entonces a una senda de crecimiento como la actual?

Óptica financiera
Los mercados financieros han mostrado una importante tendencia alcista en la mayoría de los índices internacionales. Mención especial para las bolsas americanas, donde el Dow Jones y el S&P-500 han conseguido rebasar sus máximos históricos apoyados en una política monetaria acomodaticia y también en unos resultados empresariales solventes. Como consecuencia el PER, ratio sobre capitalización/beneficio, cotiza alrededor de 16, un nivel que históricamente ha supuesto una barrera alta en términos de valoración.
En el corto plazo, es probable un escenario de escape alcista para buscar en el caso del S&P-500 los máximos históricos e incluso superarlos alcanzando el rango de los 1.575-1.625 puntos. No obstante, la volatilidad derivada de los acuerdos políticos y la posibilidad del cambio de sesgo de la política monetaria podría inducir correcciones importantes en fechas posteriores.
Por lo que hace a Europa, aunque la macro se plantea complicada, si se consigue calmar la tensión financiera, las empresas europeas en términos de valoración cotizan en múltiplos más baratos que sus homólogos estadounidenses lo que podría impulsar el Eurostoxx 50 a situarse entre los 2.800 y los 3.000 puntos básicos, todavía muy lejos de los máximos históricos. Sin embargo, creemos que la bolsa europea en general tendrá un periodo de consolidación de grandes rangos durante un tiempo.
El anuncio de compra ilimitada de bonos por parte del BCE para defender la irreversibilidad de la moneda única contribuyó a alejar la fragmentación de los mercados europeos. En efecto, las primas de riesgo periféricas descendieron considerablemente desde niveles de rescate y los mercados de capitales se han reabierto parcialmente tanto en emisiones soberanas como en emisiones corporativas. Esto, junto con el recorte del tipo de referencia al 0,75%, y la posibilidad que el BCE los sitúe en el 0,5% durante el 2013 dibuja un doble escenario: la difícil situación que atraviesa Europa, pero también un claro cambio de sesgo por parte de las diferentes autoridades europeas confirmando que el proyecto del euro viene para quedarse.
En Estados Unidos, la política monetaria acomodaticia tuvo un nuevo impulso por parte de la FED el pasado mes de septiembre después de anunciar la QE III.. En efecto, se confirmó la compra de cédulas hipotecarias (MBS) por valor de 80.000 millones mensuales con el propósito de incrementar la masa monetaria, reducir los tipos a largo plazo, y también los de refinanciación de hipotecas a tipo fijo para favorecer un incremento de la renta disponible. No obstante, son muchas las dudas que se ciernen sobre la efectividad marginal de nuevas medidas cuantitativas. Es decir, si los beneficios a corto plazo compensan el endeudamiento y los ajustes futuros para resolver los desequilibrios resultantes así como drenar la liquidez del sistema. Las autoridades monetarias, así pues, podrían tener disyuntivas entre mantener o reducir este paquete de medidas. Al mismo tiempo que la Fed presentó la QE III, hizo pública una

grafico 1

extensión de la Operación Twist hasta una fecha sin determinar. Sin embargo, se empieza a observar como varios miembros de la Fed no ven con tanta claridad mantener una política monetaria tan acomodaticia hecho que podría hacer temblar a los mercados financieros.

grafico 5

En el mercado de divisas, la evolución del euro/dólar ha ido ligada a los sucesos referentes a las políticas monetarias establecidas por sus respectivas autoridades. Tal como se observa en el gráfico, la complicada situación que vivía la Eurozona en julio provocó alcanzar los mínimos anuales fijando el cambio cerca del 1,20. A partir de ahí, anuncios como el de Mario Draghi alejando un escenario de ruptura del euro juntamente con la debilidad de la divisa norteamericana derivada de la reciente realización de la QE III llevó a la moneda única a recuperarse. Para los próximos meses, el comportamiento del tipo de cambio puede ir referenciado a dos principales factores. En primer lugar, si prosiguen las reformas en Europa sin altibajos, el euro puede mantenerse relativamente estable aunque podría tender a depreciarse si el máximos mandatario del BCE decide bajar los tipos. Por otro lado, la posibilidad de mejoras en la economía estadounidense podría conllevar que la FED redujera las medidas cuantitativas y por lo tanto descontarse una apreciación del dólar. El rango se fijaría entre 1,25 y 1,35 dólares por euro. Por su parte, el yen japonés se espera que siga su depreciación, si bien a menor ritmo de la registrada en estos últimos meses. La predisposición del nuevo gobierno y del Banco de Japón apunta en esa dirección. Sin embargo, creemos que la política monetaria tan agresiva aplicada podría tener graves consecuencias en los equilibrios presupuestarios.

grafico 4

Economía real
La economía estadounidense incrementó su crecimiento a lo largo del 2012, si bien se observó cierta debilidad en los últimos meses del año. No obstante consiguió una tasa del 2,2%. A diferencia de Europa, sigue mostrando síntomas positivos donde el sesgo de la política monetaria continúa siendo un factor decisivo. Por lo contrario, la incertidumbre generada por el posible abismo fiscal condicionó la confianza de los hogares frenando ligeramente la actividad económica.
Para 2013 se espera un crecimiento del 2,0%. Por una parte los indicadores de oferta como los ISM siguen apuntando un lenta pero solvente recuperación. Por otra parte, tal como se aprecia en el gráfico, el compromiso de la Reserva Federal para mejorar el mercado laboral dibuja unas perspectivas optimistas para las principales variables macroeconómicas (véase gráfico). No obstante, el desencadenamiento de los procesos parlamentarios puede interrumpir la tendencia alcista al menos momentáneamente.
Otro de los factores positivos para la economía estadounidense es la recuperación del sector inmobiliario. Después de formar un suelo durante varios años, las construcciones iniciales has conseguido durante el 2012 un crecimiento sostenido por encima de los 900.000 permisos de construcción. Otras variables como los precios y las construcciones iniciales también apoyan esta tendencia alcista.

grafico 3

Europa sigue siendo el principal escollo de la estabilidad a nivel mundial. Que los objetivos marcados para el próximo año a nivel político se cumplan no es condición suficiente para lograr la recuperación. Los indicadores avanzados señalan una incipiente mejora a pesar de que continúan en zona contractiva. Por lo tanto, se espera una contracción del 0,2% del PIB. A pesar de la divergencia entre países periféricos y centrales, estos últimos cada vez se acercan más a un estancamiento.
Por lo que respecta a España, durante 2012 ha sustituido a Italia en el primer plano de la crisis de la Eurozona. Varias son las amenazas que ha tenido que afrontar el país. Desde los máximos de la prima de riesgo que se situó en los 638 puntos básicos hasta la solicitud de asistencia financiera para sanear la banca. Sin embargo, la situación mejoró notablemente a partir de la actuación del BCE y de las acciones emprendidas por el gobierno español de cara a despejar las dudas sobre las perspectivas económicas. A partir de entonces el diferencial experimentó importantes descensos. En consecuencia, el Tesoro Público ha aprovechado para rebajar el coste medio de la deuda emitida y ha incrementado su actividad emisora a finales de año e inicios del presente. En efecto, durante los primeros meses del año, el Estado ha conseguido colocar más del 30% de las necesidades previstas para 2013. Además, la reapertura de los mercados de capitales ha propiciado una oleada de captaciones de las principales empresas españolas. En los primeros meses del año. Sin embargo, España sigue mostrando un notable riesgo mientras no corrija su déficit ya que la relación es directa, mayor déficit, mayor deuda. La rapidez en que se han deteriorado las finanzas públicas españolas afronta un gran reto en romper dicha tendencia.
A lo largo del pasado año el PIB presentó una contracción del 1,4%, y se espera un descenso similar a lo largo del 2013. Los datos durante los últimos meses muestran una economía que sigue en recesión, si bien su caída modera la intensidad. Los indicadores adelantados indican una mejora notable aunque partiendo de niveles muy bajos. En efecto, los PMI de manufacturas y de servicios de enero se sitúan en 46,08 y 47, respectivamente, después de que en septiembre pasado este último se situase en un nivel de 40. Esto, añadido a la rebaja de las tensiones financieras tras la actuación del BCE y el proseguimiento de las reformas tanto a nivel nacional como comunitario dibuja un escenario más optimista a medio plazo. No obstante, una tasa de paro que se proyecta por encima del 27%, el recurrente incremento de los impuestos y recortes en el sector público provoca que la demanda interna se encuentre débil e inestable. Así lo demuestra la renta disponible y el ahorro familiar que siguen decreciendo de forma notable.

grafico 2

La contribución positiva sigue viniendo por parte de la demanda externa. En efecto, observando la balanza comercial a lo largo del 2012, las exportaciones se han visto incrementadas en un 3,8% frente al pasado año hasta los 222.643,9 millones de euros, el mejor dato de la serie histórica. Como consecuencia, el déficit comercial se ha visto reducido en un 33,6% en términos interanuales, y se alcanza un máximo en la tasa de cobertura hasta el 87,86%. Dicha mejora viene dada por una reducción en los costes laborales, un incremento de las empresas con capacidad de exportación y la reorientación hacia nuevos mercados ante la debilidad de los socios tradicionales europeos. Estos nuevos mercados con mayor potencial de crecimiento son Oceanía, África y América Latina. Con esta diversificación, la UE ha pasado de recibir un 80,1% de las exportaciones españolas en 2007 a un 62,8%, el pasado año. El mantenimiento de este ritmo exportador durante los próximos trimestres estará relacionado con la capacidad de consolidar dichos mercados.

grafico 6

En definitiva, el mundo vive un momento de transición donde la crisis ha acelerado dicho cambio. La puesta en escena de nuevos jugadores en el marco mundial conllevará nuevas tensiones en el mundo que se deben saber afrontar. El reparto de la riqueza mundial a lo largo de la historia ha mostrado como la China y la India eran grandes jugadores que durante varios siglos han permanecido fuera de juego y ahora vuelven a entrar en el terreno de juego.

grafico 7

Damià Rey.
Profesor de Teoría Económica en la UB y miembro del Servicio de Estudios de la Bolsa de Barcelona
Marc Barberà.
Profesor de Economía aplicada de la URV
Ignasi Vilaseca.
Estudiante de IQS Business School

 

Anuncios


Categorías:General

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: